Lactancia y vuelta al trabajo (u otras labores) – Parte 2

Como ya comentaba… Los primeros meses fuimos muy bien con el tema de darle mi leche cuando yo tenía que ausentarme, pero era algo esporádico. Luego hubo que preparar mi vuelta al trabajo… y se complicó todo un poquito.

Preparativos:

  • El transporte de la leche
  • Banco de leche
  • Sacaleches
  • Almacenamiento
  • El proceso
  • ¿Y qué pasa en casa?

El transporte

Estuve dando bastantes vueltas a lo tonto al tema de la neverita para trasladar la leche de la universidad o del trabajo a casa, ya que empecé a mirarlo ya en el último mes de embarazo, ya que todo este tema me preocupaba bastante. Vi que vendían neveritas específicas para lactancia, pero pocas, caras y difíciles de encontrar. Algunos sets de sacaleches llevaban bolsa, neverita, etc, pero tampoco los encontraba fácil y subían mucho de precio. También miré neveritas en grandes superficies, pero me parecían aún algo caras para lo que eran, algunas muy grandes… Además, quería también los bloques de frío ya que algunos días de universidad tendría que tener unas 8 horas la leche sin poder guardarla y la mayoría de neveritas no los incluían.

Al final… de casualidad vimos una tienda de todo a 1 € que además estaba de liquidación (2×1)… así que por unos 2 euros me llevé 2 neveritas pequeñas, y 2 bloques de frío.

Banco de leche

El primer paso que una madre reciente que tiene que incorporarse al trabajo y quiere continuar con la lactancia, es preparar el banco de leche. Esto no es más que sacar toda la leche que puedas, y congelarla para tener una reserva para cuando empieces a trabajar. Realmente, si puedes extraerte en el trabajo, igual no hace falta o no todos los días, pero mejor prevenir, porque siempre puede surgir algo, que un día no te de lugar a extraerte, o prefieras no hacerlo, que se te derrame la leche, que se te olvide en el trabajo… (Menos lo último lo demás me ha pasado xD)

El sacaleches

Es un punto importante a considerar, ya que según el uso que vayas a darle te interesa uno más básico o más sencillo, manual o electrónico.

Como ya había comentado en el anterior post yo tenía un sacaleches avent, y me iba muy bien mientras lo usaba de forma esporádica, pero ya había empezado a mirar otros… pues cuando empecé a preparar el banco de leche, como ya tenía que hacer un uso continuado, me decidí a comprarme el eléctrico de avent.

Estuve mirando bastantes opiniones, y realmente yo creo que cualquier electrónico sirve, y manuales la mayoría, aunque los que más críticas positivas suelen tener son el de Medela y después el de Avent, aunque posiblemente sea porque es un poco pescadilla que se muerde la cola, y son los más usados. Me decidí por el de Avent, ya que así las piezas, biberones, tarros, etc. que ya tenía me servirían también, y luego además vi que el mismo cuerpo del sacaleches también podía usarlo en el eléctrico  cosa que me ha ido bastante bien para ir alternando, limpiando, etc. Además encontré una oferta muy buena en http://www.farmaciabajocoste.com (Ahora veo que posiblemente porque estaba el modelo nuevo por salir, pero siguen teniendo un precio muy barato en comparación con otros sitios, son 89€ contra los 110€ mínimo que he visto en tiendas o farmacia para el antiguo, y al ser más de 80€ no cobran gastos de envío), además aproveché y compré cremitas de Avene para el bebé y para nosotros para el veranito.

Sobre las críticas negativas respecto al sacaleches de avent:

  • Yo el manual lo veo muy pesado, aparte que tengo tendencia a dolor de manos y acababa muy dolorida (fue uno de los motivos para comprar el eléctrico), pero eso seguro que pasa con todos.
  • Tiene muchas piezas: Sí, es algo lío el montar y desmontar, como ya comenté, la primera vez lo hice mal y no funcionaba. Pero una vez lo aprendes, no es ningún esfuerzo, y viene con recambios de las piezas pequeñas, por si se perdieran. Además, para darle una lavadita no hace falta desmontarlo entero.
  • Hay a quien no le va muy bien el tema del “cojín de pétalos” que es una almohadilla de silicona que lleva. Hay quien dice de humedecerla o quitarla para que funcione mejor. Lo de humedecerla bueno, es una opción para mejorar el vacío, pero creo que una vez te haces al manejo no es necesario. Lo de quitar los pétalos… si.. hace que succione más fuerte, pero te deja los pezones bastante hechos polvo.
  • Yo si que he notado con el manual, aunque no sé si por tener un tiempo ya, que no siempre tira del todo bien la leche para abajo y tenía que romper la succión para que cayera. Además, romper la succión por algún motivo también hacía a veces que me saliese más leche, así que lo usaba a base de poner – quitar.

También comentar que hay mamis que prefieren la extracción manual, y que incluso dicen sacar más con algo de práctica que con los sacaleches. Yo lo he probado, y no va mal del todo, pero me resulta más cómodo y limpio el sacaleches. Esto es como todo, a gusto del consumidor, está claro que si necesitas un método low-cost, pues inténtalo.

El almacenamiento

¿Y cómo guardo tanta leche? Yo tenía 6 tarritos VIA de avent, y obviamente, se quedaba un poco corto 😛 Fui a preguntar precio de las bolsitas específicas, pero unos 18€ 20 bolsitas o algo así me parecía un poco duro, y más asumiendo que al principio sale poca leche, con lo cual vas a guardar bolsas casi vacías, y que la idea es guardar bastantes… pues no sé. Yo al menos no quería gastarmelo.

Así que me haciendo memoria recordé que había leído algunos artículos (Por ejemplo este, muy interesante y bonito sobre inducir una lactancia para amamantar un bebé adoptado) que hablaban de otros métodos más económicos: Las bolsas de hacer hielos. Busqué algo más de información, y decían que cualquier envase apto para almacenar alimentos servía. Asi que fui al super y… pues salen unas 20 bolsas por 1 € más o menos. ¡Menuda diferencia! Así que decisión tomada. Además me parecía interesante también porque pensaba que permitiría  separar cantidades al estar en cubitos separados. Pero para  eso recomiendo buscar las bolsas que tienen “abre facil” porque las primeras que compré hay que armar un destrozo fino para intentar sacar cubitos por separado y no me convenció nada xD Eso sí, las primeras eran más fáciles de llenar, y las segundas me costaba un poco más, porque llevan una especie de válvula de cierre para evitar que se derrame el líquido.

El proceso…

Así en resumen cuento lo que hice yo y mi experiencia en esta preparación:
  • Empecé como mes y algo antes de mi incorporación a preparar el banco de leche.
  • Al principio sacaba después de casi todas las tomas y sacaba muy poco (poco más de 20ml al día).
  • Siguiendo una rutina, sacando siempre sobre las mismas horas, fui aumentando la producción.
    • Hay que considerar  que a estas alturas, se produce a demanda y que esta se adapta muy rápido tanto para arriba como para abajo, es importante mantener una extracción regular para mantener la producción aumentada para preparar el banco de leche.
    • Si un día te saltas la extracción… es bastante probable que al día siguiente saques bastante menos. Yo si algún día me despistaba, no podía o me daba pereza y no me sacaba, tenía que volver a aumentar producción, no desde el principio pero los siguientes días sacaba bastante menos, por eso digo que es importante mantener la rutina y que se ajusta relativamente rápido.
  • Al final, iba sacando más y pude reducir el numero de extracciones, a por la mañana después de su toma y por la noche cuando lo acostaba y sacaba entre 100 y 200 ml al día.

Las extracciones en el trabajo

El tema de las extracciones en el trabajo suele ir bastante bien, ya que se saca una toma completa más o menos, por lo que sale bastante cantidad, aunque también diría que influye la rutina de que sea más o menos a la misma hora, y la constancia, ya que se va aumentando producción también. Mi rango ha estado entre 80 y 200ml. Los días de 80 fueron el primero, y luego un par de días que estaba algo nerviosa.

De normal saco unos 160ml en unos 15 minutos de descanso, incluyendo dejar mi puesto de trabajo,  lavarme las manos, preparar todo, y volver.

He ido probando distintas alternativas, con el sacaleches eléctrico alternando, con el sacaleches eléctrico y extracción manual mientras, y al final me planteé para aprovechar mejor el tiempo usar los dos sacaleches, y de momento es lo más efectivo.

También hay algunos viernes que he preferido no extraerme y así poderme ir más pronto a casa, en principio no me ha afectado al lunes siguiente al tener el findesemana por medio.

Normalmente lo que saco da para 1 o 2 tomas para el día siguiente, así que no hacía falta sacar congelado todos los días, ahora que empieza a tomar más si que hay días que gastamos un poco más de la congelada, unos 100ml.

¿Y qué pasa en casa / en la guardería?

Pues luego quien se quede a cargo del niño puede encontrarse cualquier cosa, desde que el bebé no ponga ningún problema, que no quiera comer, o que no pare de llorar…
En nuestro caso, aún cuando habíamos tenido los días de ir yo a clase, el día que empecé a trabajar fue horrible, porque además el papá que es quien le cuidaría después aún tenía trabajo que hacer y se quedó la abuela con el peque un buen rato.
El plan era que los primeros días que yo aún tenía jornada completa me traerían al niño a mediodía, y luego ya no haría falta porque yo iría más pronto a casa.
Yo el primer día estaba muy triste de dejar a mi niño en casa, pero cuando vinieron antes de lo previsto y me dijeron que es que había estado una hora llorando, y que no había querido comer, se me partía el corazón… Me dieron muchas ganas de llorar a mi también. Y más cuando en el trabajo la comprensión que recibí fue nula, incluso me dijeron algún comentario como “Claro, es que la baja es de 4 meses para que cuando vuelvas le destetes”… Si, lo que le faltaba a mi peque, que mamá se pase casi todo el día fuera y encima ya no le de más teta!!!
Luego los días siguientes fue yendo un poquito mejor en cuanto a que no lloraba tanto… pero el tema de la comida les trajo muchos quebraderos de cabeza y aún tenemos días malos.

El bebé que espera a mamá

Y es que hay bebés que prefieren no comer o comer menos cuando mamá no está y recuperar luego, y es lo que hacía el mío. Las primeras semanas apenas comía por las mañanas, y luego a la tarde me pedía cada hora y por la noche cada 2-3 horas (Cuando ya había empezado a hacer pausas de hasta 6 horas de noche), cosa que yo ya tenía prevista y no me causaba ningún problema, simplemente es muy importante darles a libre demanda, nada de controlar, alargar tomas ni gaitas parecidas.

La lipasa

Con la leche congelada tuvimos problemas con la lipasa, que hace que aunque la leche esté bien coge un sabor y olor raro (Al final de este artículo explica como prevenirlo, pero tiene que ser antes de congelarla así que ya no servía), así que lo que hemos hecho que me recomendaron en un grupo de lactancia es que le añadimos una cucharadita de cereales sin gluten de unas muestras que me dieron a la leche, lo justo para cambiarle un poco el sabor y así la toma bien.

Temperatura de la leche

También tuvieron problemas con la temperatura de la leche, muy fría o demasiado caliente (aunque no quemando) no la quiere, tiene que ser más bien tibia, y a veces les cuesta pillar el punto. Recomiendan calentarla con agua caliente, pero mi marido me comentó que así él no conseguía nada, así que lo hace al baño maría despacito y así se apaña bien.

Nuestro niño ya no suele dejar mucha leche, pero cuando se dejan bastante o no quieren, se puede dejar 1 o 2 horas guardada si ya la ha probado, más no porque tiene restos de saliva.

Recipiente para alimentar al bebé

Estuvieron dando bastantes vueltas con cómo darle la leche, se probó en vaso normal, en distintos biberones y tetinas. Es importante tener en cuenta el flujo de la tetina, porque el bebé esperará algo “parecido” al flujo de leche habitual. Mi peque con las boquillas de flujo 1 se desesperaba y ya no las quería, estamos usando las redondas de 3 posiciones.
Algún día incluso le dieron en una botellita de font-bella con una boquilla que nos habían dado en una caja de muestras, porque probaron a ver y era lo único que cogía, así que compramos un vaso similar.
Aún hay días que no coge el biberón y se la da en el vasito de boquilla de agujeritos.
Y eso sí… al final el método para darle el biberón fue… ¡Dárselo  y que lo coja él mismo! Mi marido le pone en la cuna, y le da el biberón, el peque lo coge y ya se apaña, come, lo saca, vuelve, y tan contento. De hecho ahora ya no lo quiere si no es así…
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Un pensamiento en “Lactancia y vuelta al trabajo (u otras labores) – Parte 2

  1. Pingback: Extracción de leche materna | La Princesita Aventurera

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